Cómo elegir preformados para redes FTTH y metálicas

Cuando se habla del rendimiento de redes FTTH, es común que la atención esté centrada en los cables y equipos activos. Sin embargo, la estabilidad y la durabilidad de la infraestructura dependen de componentes estructurales que muchas veces pasan desapercibidos en el proyecto inicial, como los preformados para redes FTTH.

Son estos elementos los que garantizan el anclaje, la suspensión y la protección de los cables a lo largo de la red. Y, a diferencia de lo que muchos imaginan, los problemas relacionados con estos componentes rara vez aparecen en el momento de la instalación. Surgen con el tiempo, en forma de deslizamientos, deformaciones, fallas estructurales y aumento del mantenimiento correctivo.

En la mayoría de los casos, la causa está en una especificación inadecuada. Por ello, entender cómo elegir correctamente los preformados es fundamental para garantizar no solo la integridad de la red, sino también su eficiencia operativa a lo largo de los años. ¡Continúe la lectura para saber más!

¿Qué son los preformados y cuál es su función en la red?

Los preformados son componentes desarrollados para actuar en la fijación y el soporte de cables ópticos, metálicos, cordones de acero y dieléctricos, siendo fabricados en materiales como acero galvanizado o aleaciones de aluminio, conforme a la Norma ABNT NBR 16051:2012. Su función principal es garantizar que estos elementos permanezcan estables, correctamente posicionados y protegidos frente a esfuerzos mecánicos a lo largo de toda la red. 

Más que simples accesorios, estos elementos cumplen un papel estructural importante. Actúan en la distribución de cargas, evitando que la tensión se concentre en puntos específicos del cable, lo que podría comprometer su integridad. Esta característica es especialmente relevante en redes aéreas, donde factores como el vano, el viento y las variaciones térmicas influyen directamente en el comportamiento de la infraestructura.

Dentro de este contexto, existen tres aplicaciones principales:

  • el preformado de retención, utilizado en puntos de anclaje, donde existe mayor esfuerzo mecánico;
  • el preformado de suspensión, que actúa en la sustentación continua a lo largo del recorrido;
  • preformado de protección, responsable de reducir el desgaste y distribuir mejor las cargas en zonas críticas, siendo ampliamente aplicado en vanos largos o en regiones con alta incidencia de vibración y viento.

Estos componentes están indicados para diferentes escenarios, incluyendo aplicaciones con vanos de 80, 120 y 200 metros, y pueden personalizarse según las necesidades del proyecto.

¿Cómo elegir preformados para redes FTTH y metálicas?

La elección correcta de los preformados para redes FTTH no puede basarse en un único criterio, como el precio o la disponibilidad. Se trata de una decisión técnica que implica el análisis conjunto de factores como el material, el tipo de aplicación, las características del cable, las condiciones ambientales y las exigencias mecánicas de la red.

A continuación, detallamos los principales criterios que deben considerarse para garantizar una elección más segura, eficiente y alineada con las condiciones reales de operación de la red.

Elección del material: aluminio o acero

La definición del material es uno de los primeros aspectos a evaluar, ya que influye directamente en la resistencia y la durabilidad de los preformados.

El aluminio, por ejemplo, presenta un excelente desempeño en ambientes con alta humedad o exposición a la corrosión, siendo ampliamente recomendado para regiones costeras o áreas con condiciones climáticas más agresivas en este sentido.

Además, el aluminio posee mayor maleabilidad, lo que reduce el riesgo de daños en la cubierta del cable óptico durante la aplicación. De esta manera, contribuye a preservar la integridad de la fibra, evitando atenuación o pérdida de señal. Aunque presenta un costo más elevado en comparación con otras opciones, ofrece una mayor vida útil y un mejor desempeño a lo largo del tiempo.

Por otro lado, el acero, especialmente cuando está galvanizado, ofrece mayor resistencia mecánica, siendo más adecuado para escenarios donde existe mayor esfuerzo estructural, como vanos extensos o zonas con mayor incidencia de viento y carga, siendo aplicado principalmente en cordones de acero debido a su alta CMO (carga máxima de operación).

En este caso, el enfoque está menos en la corrosión y más en la capacidad de soportar tensiones elevadas sin deformación.

La elección entre estos materiales debe considerar el equilibrio entre resistencia mecánica y exposición ambiental, siempre alineada con las características reales de la red donde se aplicará el componente.

Longitud de la alza y distribución de carga

La longitud del preformado es un factor técnico crítico y, muchas veces, subestimado en proyectos menos detallados. De acuerdo con las normas vigentes, los conjuntos de anclaje se desarrollan con dimensiones específicas precisamente para garantizar el nivel adecuado de agarre y distribución de carga. Modificar esta longitud puede comprometer el desempeño del sistema. 

Esto se debe a que la longitud está directamente relacionada con la forma en que la carga se distribuye a lo largo del cable. Cuando está correctamente dimensionada, evita puntos de tensión concentrada, reduce el desgaste estructural y contribuye a la estabilidad de la red, especialmente en vanos mayores.

En escenarios con mayor exigencia mecánica, como redes aéreas con largas distancias entre postes, esta elección se vuelve aún más sensible, requiriendo mayor precisión en la especificación.

Cantidad de varillas y seguridad de la fijación

Otro factor determinante es la cantidad de varillas que componen el preformado. Este elemento influye directamente en el área de contacto con el cable y, en consecuencia, en la eficiencia de la fijación.

Cuanto mayor sea el número de varillas, mayor será la distribución del esfuerzo sobre la superficie del cable. Esto ayuda a evitar deslizamientos y garantiza que la carga sea absorbida de forma equilibrada.

Además, el sistema helicoidal de las varillas permite una fijación firme sin necesidad de compresión excesiva, lo que contribuye a preservar la integridad de la fibra óptica.

En ambientes con mayor incidencia de vibración o variaciones constantes de carga, como regiones con viento frecuente, esta característica se vuelve aún más relevante para la durabilidad de la red.

Material abrasivo y adherencia en la fijación del cable

En la parte interna de los preformados se utiliza un material abrasivo, generalmente compuesto por óxido de aluminio de alta pureza. Este elemento desempeña un papel fundamental en el desempeño del anclaje, ya que es responsable de aumentar el coeficiente de fricción entre el preformado y el cable.

La aplicación de este material en la zona interna permite una mejor adherencia al cable, reduciendo el riesgo de deslizamiento, especialmente en situaciones con mayor carga mecánica o variaciones constantes de esfuerzo. Además, contribuye a una transferencia más eficiente de las cargas a lo largo de la estructura, evitando concentraciones de tensión que podrían comprometer la integridad del cable.

Este recurso técnico es esencial para garantizar la estabilidad, la seguridad y la durabilidad de la red a lo largo del tiempo, especialmente en aplicaciones más exigentes.

Rango de aplicación y compatibilidad del cable

La compatibilidad entre el preformado y el cable es uno de los aspectos más críticos de toda la especificación. El rango de aplicación define el diámetro de cable para el cual el componente fue diseñado, y utilizar un modelo fuera de este rango puede generar desde fallas de fijación hasta daños estructurales en el cable.

Un punto importante es que cables con el mismo diámetro nominal pueden requerir soluciones diferentes, ya que presentan características constructivas distintas.

Esto refuerza la necesidad de considerar no solo las dimensiones, sino también el tipo de cable (autosoportado, seco o gelificado), el fabricante y la aplicación específica. Una elección inadecuada en este punto puede comprometer toda la eficiencia de la red y generar problemas que solo se manifestarán con el tiempo.

Tipo de aplicación: retención, suspensión o protección

Cada tipo de preformado ha sido desarrollado para cumplir una función específica dentro de la red, y esta diferenciación debe respetarse en el momento de la especificación.

En los puntos de anclaje, por ejemplo, el preformado de retención es esencial para soportar la tensión del cable. A lo largo del recorrido, el preformado de suspensión garantiza estabilidad continua. En zonas más sensibles, el preformado de protección actúa distribuyendo cargas y evitando desgaste localizado.

Cuando esta lógica no se respeta, la red puede incluso funcionar inicialmente, pero con el tiempo tenderá a presentar fallas estructurales, requiriendo intervenciones frecuentes y aumentando el costo operativo.

Condiciones ambientales y carga mecánica

Las condiciones ambientales ejercen un impacto directo y constante sobre el desempeño de los preformados. Factores como el viento, la vibración, la humedad, las variaciones térmicas y la exposición a agentes corrosivos influyen tanto en la elección del material como en el comportamiento del componente a lo largo del tiempo.

En regiones más exigentes, estas variables pueden acelerar el desgaste y reducir la vida útil de la infraestructura. Por ello, es fundamental considerar el contexto de instalación de forma estratégica. Este tipo de análisis se profundiza al comprender el comportamiento de la infraestructura en ambientes severos, donde los factores externos dejan de ser excepciones y pasan a ser parte constante de la operación.

La importancia del dimensionamiento de los preformados para cada proyecto

Uno de los principales diferenciales técnicos de los preformados es la posibilidad de adaptación según las necesidades específicas de cada proyecto. A diferencia de soluciones estandarizadas, estos componentes pueden ajustarse para responder con mayor precisión a distintos escenarios de red.

Esto incluye variaciones en la longitud, en la cantidad y el diámetro de las varillas, en la selección del material, en el tipo de hélice e incluso en aspectos como la identificación y la trazabilidad.

Esta flexibilidad permite que el componente sea diseñado de acuerdo con las condiciones reales de campo, considerando tanto factores estructurales como operativos.

Al adoptar un enfoque más técnico en el dimensionamiento, es posible reducir fallas, aumentar la durabilidad de la red y mejorar la previsibilidad de la operación, evitando ajustes correctivos posteriores.

¿Cómo evitar errores en la elección de los preformados?

A pesar de la evolución de los proyectos de telecomunicaciones, algunos errores siguen siendo recurrentes en la elección de preformados. Muchas decisiones se toman con base en criterios limitados, sin considerar la complejidad técnica involucrada en la aplicación de estos componentes.

Cuando factores como el diámetro del cable, el vano, el entorno y el tipo de aplicación son ignorados, la red puede funcionar inicialmente, pero con el tiempo tiende a presentar problemas. Esto se traduce en aumento de mantenimiento, fallas estructurales y reducción de la vida útil de la infraestructura.

Otro aspecto importante es que gran parte de las fallas ocurre durante la instalación del anclaje, lo que refuerza la importancia de alinear la especificación técnica con la ejecución desde el inicio del proyecto.

¡Infraestructura confiable comienza con la elección correcta!

La elección de los preformados impacta directamente en la durabilidad, la estabilidad y el costo operativo de la red a lo largo del tiempo. Cuando la especificación se realiza correctamente, los beneficios van más allá del desempeño inmediato, reflejándose en la reducción del mantenimiento y en una mayor previsibilidad operativa.

AMG Fusion ofrece soluciones completas para redes ópticas y metálicas, con una línea de preformados de retención, suspensión y protección desarrollada para atender distintos escenarios de aplicación.

Fabricados en acero galvanizado o aleaciones de aluminio, estos componentes garantizan alta durabilidad y un desempeño consistente incluso en condiciones exigentes.

Con aplicación en vanos de 80, 120 y 200 metros y posibilidad de personalización según el proyecto, AMG Fusion actúa como un socio técnico en la construcción de redes más seguras y eficientes. Consulte el catálogo técnico de AMG Fusion y póngase en contacto con nuestros especialistas para obtener más información.

Compartilhe!